sábado, septiembre 09, 2006

Permisible mas no aceptable…

Dilema en el que nos encontramos algunas veces en la vida. Dejamos fluir asuntos de los cuales no estamos previamente conformes, pero por alguna razón simplemente permitimos que sucedan. Perdidos en la inconciencia de nuestro propio ser, imaginamos, soñamos, deseamos, añoramos, etc., infinidad de cosas que, en su mayoría nos pueden llevar a la perdición. Pocas son las veces que soñamos con algo meramente posible de alcanzar. La mayoría de lo que deseamos nos puede llegar a afectar en gran medida sino sabemos realmente qué es lo que queremos y cómo lo queremos. Bien dicen: “ten cuidado con lo que deseas porque puede realizarse”. No se a ustedes, pero me ha sucedido algunas veces, deseo algo tanto que se vuelve realidad y cuando lo tengo ya no me satisface como lo había imaginado. Contadas son las veces que pasa algo así, normalmente ahora avalúo los pros y los contras (como se debe hacer realmente y no al aventón), si es permisible podría o no ser aceptable. La aceptación no siempre viene de nosotros mismos, intervienen factores que pueden cambiar el entorno de la situación, es ahí donde entra el apego a las leyes humanas íntegras de la sociedad (lamentablemente).Marcados ineludiblemente por el afán de poder (no material), nos vemos sumergidos en el ímpetu maravilloso de la incongruencia, basada muchas veces en nuestras malas decisiones constantes, violentamos contra nuestra propia mente, haciendo que nuestra vida resulte difícil de aceptar para los demás e incluso por nosotros mismos.Comprendamos que fútil es la existencia del ser humano frente a tanto egoísmo, proveniente de la pérdida de la conciencia hacia los demás. Hundidos y fragmentados podremos encontrarnos en un abismo del que difícilmente podremos salir. Tener agallas para querer hacerlo es lo que nos falta para encontrar nuestra propia sabiduría, quisiéramos abordar el tren de la vida tomando nuestras propias riendas, pero lo primero y más importante es voltear a nuestro alrededor y observar con detenimiento para así después saber, comprender y sobrevivir en la ruleta de la vida, en la que no nos encontramos solos, de alguna u otra forma siempre vamos a llevar a alguien colgando y a su vez alguien más nos trae colgando a nosotros.Tenemos que mirar más allá de lo que la simple vista nos lo permita, abrir nuestra mente a nuevos y maravillosos mundos, pocos son los que sabrán hacer esto. No nos podemos encerrar y ver sólo lo existente, debemos aprender a mirar con los ojos del alma, puede sonar cursi esto, pero si no lo hacemos, nos envolvemos en un mundo vacío y frívolo. No permitamos que la agonía y la nostalgia consuman nuestro momento incierto en este lugar. Ayudemos a aquel que quiera abrir su mente, y los que no lo quieran, ciegos estarán por la eternidad.

Región de indigencia

De donde proviene mi ser, he descubierto con asombro que no ha sido como lo esperaba, siendo este mi territorio del cual sin duda no puedo salir, lo considero más que vanidoso, un hastío de felicidad incesante que proviene de algo supremo, no puedo saber más de él de lo que se me ha permitido, pero no tengo sospecha de de su existencia. Aunque pobre ha sido mi corazón al no atenderlo como debe ser, como se me ha encomendado, más la enseñanza de la vida permitirá que lo observe con detenimiento y lo haga realidad, pues es algo sagrado a mi vida que he de proteger contra todo. A saber de su procedencia tengo que tenerlo en un altar, reconocerlo y darlo a ver a los demás, pues es algo que maravilla la existencia. Siendo yo, una obediente servidora de ello, prefiero en ocasiones guardarlo para mí, y no por ser egoísta, sino para que no sea lastimado. Es tan frágil pero a la vez tiene tanta fuerza que no sé donde quedaría yo sin él, no es selectivo pero no todos lo podemos sentir igual. Asombrada quedo al apreciarlo, que se me ha dado como regalo de la vida, la cual no ha hecho mas que llenarme de satisfactores que no he terminado de agradecer. Aunque menesterosa de espíritu aún soy, pretendo sentirlo más. Apoyada en él, me torno llena de paz y tranquilidad. No hay nada que ese sentimiento no pueda hacer para bien, no hay barrera que no pueda romper, no permite el egoísmo ni la mentira, siendo siempre cuidadosa de saberlo conducir. Moviendo la estructura del ser que lo motiva, es bien sabido que glorioso es, maravilloso y prodigioso es su bienestar. Ha llegado para cambiar la existencia, lo hemos vivido si es que lo queremos entender, ha existido y existirá por siempre hasta el día en que se derrumbe la deidad. Pendiente estoy de su porvenir, que prefiero esté lleno de vida y enérgico como lo ha sido siempre. Mi pobre y basto corazón aún no acaba de entenderlo, soy tan pobre que no lo he podido ver como quisiera. Miro el ayer sin rencor pues grandes enseñanzas me ha brindado, pues más de él he conocido y lo he llevado a cabo desde que mis recuerdos me lo permiten. No concibo mi vida sin que su presencia me llene de satisfacción incesante, practicarlo ha sido difícil pero no me derrumbo al no verlo de cerca por quienes quiero que lo lleven hacia mí. Duradero es sin darnos cuenta, brillante es sin poderlo visualizar. No podemos traicionarlo, de lo contrario perdidos seremos en el abismo de la soledad amarga de su contrario. Marcado ha sido por los siglos, así lo debemos llevar. Aunque no lo veas, existe, siéntelo, vívelo, no temas ya que es parte de ti, no le huyas porque no se desprenderá por más que lo desees.
Elígelo y motívalo hasta donde tu razón lo considere.

Que más . . .

Esperar sin saber cómo, desear sin saber cuándo, soñar sin saber para qué. Quisiera ahuyentarte de mi mente, pero la conciencia no lo permite; sacarte de mi corazón, pero la hiel no lo admite. Mostrarte sin razón para después ser oculto, marcando lazos para ser olvidados, percibiendo sentidos sin destino.
Mala señal ha sido la incomprensión y el silencio, que sin acostumbrarme lo otorgo. Proteger y amar es mi destino, mas no lo he sabido agradar. Sombras en el horizonte aterrizan para dar lugar al desengaño doloroso del amor. Lágrimas en el alma forman la iniquidad insistente del desgarramiento interno. La chispa ligeramente formada por la ilusión, ha sido desarraigada dando lugar al firme desencanto que martiriza aún más a la nostalgia. ¿Qué más entrañable para la existencia que no lo sepas? Sin que tus pasos lleguen a cruzar el camino, pones en reflexión las desdichas, oponiendo así la verdad, que por temores no ha sido vista para desenmascarar la osadía. Advierto que sin ser un cambio, forma parte de lo común, que sin pretenderlo, no me deja expresar el interior de las palabras no dichas, que el corazón se ha desbordado sin ser expresivo, sigue latiendo sólo por instinto, deseando ser salvo de mentiras y confusiones. Permanecer en el nublo traerá consigo consecuencias advertidas, es pues, que el brillo de lo abstracto se concretizará dando forma gradualmente a la grandeza de mi anhelo. Esa grandeza atraída por el suplico informal que renace y vuelve a renacer después un torrente de desilusiones inevitables del pobre espíritu, mismo que no hace otra cosa que extrañar y buscar, mientras mira con desaliento el advenimiento de otra lucha fatídica, pero que sin más preámbulos vive por de lo que lo celestial le ha otorgado, más pobre es aún, que sin darse cuenta, sigue latiendo esperanzado, encerrado en un cúmulo de adversidades que no lo dejan ser libre, deseoso de respirar pero sin ser despojado de lo que se le dio. Propongo reconocimiento para el saber obtenido, fortaleciendo lo que por naturaleza divina corresponde, nadie podrá oponerse a ello, pues lo sagrado del ser rompe fastidios profundos. En busca de algo más que se agregue a este pobre sentido, sigo aprendiendo de lo legítimo, quiero explicaciones a situaciones que no han podido ser reveladas, mas no pierdo la expectativa, con intención de ahondar en terrenos majestuosos, para así salvar lo más sagrado que tengo.
Si lo has visto, decidirás entonces.

domingo, septiembre 03, 2006

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